Los semáforos a lo lejos dibujan el asfalto mojado, las luces rojas y verdes, a veces en ámbar, parpadean en el horizonte que se pierde borroso, oscuro como ella.
La lluvia golpea débilmente sobre mi paraguas sonando Jazz o percusiones de gotas frías y templadas, o quien sabe, quizá solo sea agua pero es que suena tan poético que no puedo resistirme a sacar la cabeza bajo la tela negra que me cubre de la intemperie.
El taxi está tardando, debería caminar un poco y buscar cobijo u otro taxi, pero ya es demasiado tarde para andarse con rodeos por esta ciudad.
Los edificios parecen catedrales del infierno. Esas luces amarillas tenues, esos gritos lejanos, esos olores a comida rápida... Acabarán conmigo, lo juro.
El vapor escapa por las alcantarillas, las ruedas de aquel coche lo levanta sacudiendo un charco, el más cercano, que me roza con sus manos al saltar.
Mi gabardina está mojada pero ya poco me importa. Ni eso ni los maleantes moribundos que merodean las aceras que ahora piso.
En la esquina una trompeta me saluda, un trompetista la sujeta y me resisto pero, imposible, acabo declinando mis sentidos.
¿Qué es eso que tocas?...
Lo siento, mi taxi acaba de llegar.
Debo irme, lo siento de veras, debo irme.
martes, 13 de marzo de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
Pedazos de mi
Esta noche he dejado a un lado mi creatividad para rescatar un texto que escribí hace ya dos años. Una carta de amor a la música negra que por aquel entonces empezaba a descubrir y que plasmé de la siguiente manera:
Deja que tu tacto entre en mi caracol, elevándose hasta el infinito y retumbando entre mis huesos, entre mis caderas y músculos, entre la sangre tiznada que recorre mis venas, llegando hasta las uñas de mis pies descalzos…
Olvida que esta noche soy tuyo, desobedece al presente y vente conmigo al pasado de tu placer eterno…
Recuerda quien fuiste y hazme sentir aquel viejo Soulman de Memphis, aquel chico tímido de Indiana, o aquel visionario de la ciudad del motor…
Aviva a la joven América y su sonido estremecedor, resucita aquellos chasquidos de dedos, aquellos peinados redondos, aquel vinilo que nunca escuchaste…
Hazme ser un pantera negra, un estudiante de Harlem, un negro más en tus campos de algodón…
Rodéame con tu calor como nunca lo hiciste…
Navega por mis oídos…
Secuéstrame entre tus ritmos…
Siempre fui ese chico blanco al que no dejabas que sintiera tu magia… quizás por el temor de fracasar en tu intento de conquistar el alma de un negro blanqueado…
Hoy me ves aquí, escribiéndote, homenajeándote e incluso queriéndote más que a mí mismo…
Lo conseguiste… hiciste que este joven blanco por fuera se hiciera negro por dentro…
10 de Enero de 2010
*He decidido dejar el texto tal cual lo escribí, sin retocar ni añadir nada.
martes, 21 de febrero de 2012
El enano de Minneapolis (1ª Parte)
Orgasmos cósmicos cruzan mi mente, gemidos trifásicos, guitarras que lamen, y ese Funk que me seduce de una forma tan erótica que no puedo evitar explotar en un alarido de sensaciones pornográficas y perversas.
Soy un jodido aficionado a sus medias negras y tacones altos, a su sensual mirada aunque se trate de un tio con bigote y no una de esas furcias buenorras de tetas grandes y piernas de escándalo, que no tienen ni la decencia de cantar bien, y ni mucho menos de crear canciones con algún mensaje que no sea la fiesta banal juvenil tan de moda en estos tiempos o del sexo para aficionados de poca monta. Al menos, si hablan de ello que lo hablen con propiedad y seriedad, digo yo.
Pero como del buen cuerpo no se vive (al menos si tu profesión es la música) me quedo con el sonido de prostíbulo burgués que me escupe el enano de Minneapolis.
Y es que masturbar a una guitarra nunca fue tan sexy.
Prince, el chico malo de Minnesota, no tuvo mejor idea que aventurarse allá por el 78 a grabar un álbum él solito, "For You", tocando nada más y nada menos que 23 instrumentos con sus propias manos. Casi nada.
La verdad es que esta ópera prima no tuvo mucho éxito. El álbum se movía entre baladas Soul y temazos Funk con demasiados arreglos que nadie o casi nadie supo apreciar en su momento.
Aun así el joven de Minneapolis no se rindió y volvió al año siguiente con un álbum que llevaba como título su mismo nombre y en el que ya se veía a un Prince mucho más maduro que comenzaría a sembrar las bases de un estilo personal que no le abandonaría ya en toda su carrera: Provocación y buena música.
Clásicos como 'I Wanna Be Your Lover' o 'I Feel For You' (posteriormente versionada y llevada a lo más alto de las listas por Chaka Khan) pertenecerían a este álbum, tras el cual llegaría una de sus obras más polémicas, "Dirty Mind", de 1980.
Decir orgasmo es poco. Cada tema de este disco te relame el Estribo, el Yunque y el Martillo, y si tienes suerte hasta te roza el laberinto interno provocándote delirios cósmicos, por decir algo.
Aquí Prince nos habla de felaciones, incestos y mil guarradas más que completan un clásico imprescindible, que de no haber grabado ningún disco más, ahora mismo sería un álbum de culto. Decir que nos encontramos ante una maqueta que el propio Prince grabó en su estudio casero, pero que gustó tanto a los jefes de la Warner que le convencieron para que editara el álbum tal cual lo grabó.
En 1981 sacaría a la venta "Controversy", un disco que no llegaría al nivel de "Dirty Mind" pero que nos dejaría grandes temas como el que da nombre al álbum, o 'Private Joy'.
Es aquí donde acaba una época de relativa tranquilidad musical en la vida de Prince. A partir de aquí llegaría su primera gran obra maestra "1999", dando lugar a su época dorada, en la cual nos detendremos en el próximo post sobre El enano de Minneapolis.
Y hoy, o esta noche, me llevaría todo el tiempo bailando, o masturbandome los oidos hasta que se me saliese toda la endolinfa y me quedara sin audición.
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| Prince Roger Nelson (Primeros años) |
Pero como del buen cuerpo no se vive (al menos si tu profesión es la música) me quedo con el sonido de prostíbulo burgués que me escupe el enano de Minneapolis.
Y es que masturbar a una guitarra nunca fue tan sexy.
Prince, el chico malo de Minnesota, no tuvo mejor idea que aventurarse allá por el 78 a grabar un álbum él solito, "For You", tocando nada más y nada menos que 23 instrumentos con sus propias manos. Casi nada.
La verdad es que esta ópera prima no tuvo mucho éxito. El álbum se movía entre baladas Soul y temazos Funk con demasiados arreglos que nadie o casi nadie supo apreciar en su momento.
Aun así el joven de Minneapolis no se rindió y volvió al año siguiente con un álbum que llevaba como título su mismo nombre y en el que ya se veía a un Prince mucho más maduro que comenzaría a sembrar las bases de un estilo personal que no le abandonaría ya en toda su carrera: Provocación y buena música.
Clásicos como 'I Wanna Be Your Lover' o 'I Feel For You' (posteriormente versionada y llevada a lo más alto de las listas por Chaka Khan) pertenecerían a este álbum, tras el cual llegaría una de sus obras más polémicas, "Dirty Mind", de 1980.
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| Medias negras y gabardina, seña de identidad de Prince en la época de "Dirty Mind" |
Decir orgasmo es poco. Cada tema de este disco te relame el Estribo, el Yunque y el Martillo, y si tienes suerte hasta te roza el laberinto interno provocándote delirios cósmicos, por decir algo.
Aquí Prince nos habla de felaciones, incestos y mil guarradas más que completan un clásico imprescindible, que de no haber grabado ningún disco más, ahora mismo sería un álbum de culto. Decir que nos encontramos ante una maqueta que el propio Prince grabó en su estudio casero, pero que gustó tanto a los jefes de la Warner que le convencieron para que editara el álbum tal cual lo grabó.
En 1981 sacaría a la venta "Controversy", un disco que no llegaría al nivel de "Dirty Mind" pero que nos dejaría grandes temas como el que da nombre al álbum, o 'Private Joy'.
Es aquí donde acaba una época de relativa tranquilidad musical en la vida de Prince. A partir de aquí llegaría su primera gran obra maestra "1999", dando lugar a su época dorada, en la cual nos detendremos en el próximo post sobre El enano de Minneapolis.
domingo, 12 de febrero de 2012
Nosotros siempre te querremos, Whitney.
Es triste volver a escribir en el Blog tras varias semanas sin hacerlo para contar, precisamente, una de esas noticias que nunca pensaste que vivirías.
Y es que ayer, 11 de febrero de 2012, a las 16:00 hora local (1:00 de la madrugada en la España peninsular) se nos fue la mejor voz de los 90 y, posiblemente, de la música negra de todos los tiempos.
Whitney siempre destacó por su gran capacidad vocal, siendo apodada con el sobrenombre de La Voz. Su capacidad para cantar tanto baladas Pop como temas bailables la convirtió en la artista femenina más galardonada de todos los tiempos, con dos premios Emmy, seis premios Grammy, 30 premios Billboard Music Awards, 22 American Music Awards, entre otros, con un total de 415 premios en su carrera.
No podía ser menos teniendo como madrina a Aretha Franklin, y a Dionne Warwick como prima.
Su mayor éxito llegaría con "I Will Always Love You", una canción que ya pertenecía a la cantante de Country Dolly Parton, a la cual Whitney supo darle el toque Pop/Soul para hacerla suya definitivamente.
"El Guardaespaldas", película que protagonizaría junto a Kevin Costner, lanzaría indudablemente a esta legendaria artista a lo más alto, siendo aquello, posiblemente, el principio de la espiral negativa que ensombreció su vida en sus últimos años.
Pero no estamos aquí para hablar de sus problemas, sino de sus aciertos, que fueron muchos.
Sin duda, Whitney nos ha dejado un gran legado musical, enormes canciones que siempre permanecerán en nuestra memoria colectiva, y una voz elevada al Olimpo de las grandes divas de la música negra.
Para aquellos que nacimos a finales de los 80 y principio de los 90, Whitney forma parte inevitablemente de nuestras vidas (debido principalmente a nuestras madres). Crecimos con aquella voz imponente, con las lágrimas de cada una de nuestras madres al ver "El Guardaespaldas", creímos en ella cuando decidió volver con "I look to you" y nos hundimos cuando descubrimos que había muerto a la temprana edad de 48 años.
Da igual si murió a causa de las drogas o si su carrera musical estaba ya acabada.
Da igual si fue Bobby Brown quien la llevo a la perdición o fue la presión de una vida entre focos y estrellas.
Da igual todo lo que digan porque se nos fue una leyenda, la voz de una generación que se influenció y se inspiró en su talento, en su manera de expresar ese Soul tan profundo y a la vez tan accesible.
Gracias Whitney, nosotros siempre te querremos.
Y es que ayer, 11 de febrero de 2012, a las 16:00 hora local (1:00 de la madrugada en la España peninsular) se nos fue la mejor voz de los 90 y, posiblemente, de la música negra de todos los tiempos.
Whitney siempre destacó por su gran capacidad vocal, siendo apodada con el sobrenombre de La Voz. Su capacidad para cantar tanto baladas Pop como temas bailables la convirtió en la artista femenina más galardonada de todos los tiempos, con dos premios Emmy, seis premios Grammy, 30 premios Billboard Music Awards, 22 American Music Awards, entre otros, con un total de 415 premios en su carrera.
No podía ser menos teniendo como madrina a Aretha Franklin, y a Dionne Warwick como prima.
Su mayor éxito llegaría con "I Will Always Love You", una canción que ya pertenecía a la cantante de Country Dolly Parton, a la cual Whitney supo darle el toque Pop/Soul para hacerla suya definitivamente.
"El Guardaespaldas", película que protagonizaría junto a Kevin Costner, lanzaría indudablemente a esta legendaria artista a lo más alto, siendo aquello, posiblemente, el principio de la espiral negativa que ensombreció su vida en sus últimos años.
Pero no estamos aquí para hablar de sus problemas, sino de sus aciertos, que fueron muchos.
Sin duda, Whitney nos ha dejado un gran legado musical, enormes canciones que siempre permanecerán en nuestra memoria colectiva, y una voz elevada al Olimpo de las grandes divas de la música negra.
Para aquellos que nacimos a finales de los 80 y principio de los 90, Whitney forma parte inevitablemente de nuestras vidas (debido principalmente a nuestras madres). Crecimos con aquella voz imponente, con las lágrimas de cada una de nuestras madres al ver "El Guardaespaldas", creímos en ella cuando decidió volver con "I look to you" y nos hundimos cuando descubrimos que había muerto a la temprana edad de 48 años.
Da igual si murió a causa de las drogas o si su carrera musical estaba ya acabada.
Da igual si fue Bobby Brown quien la llevo a la perdición o fue la presión de una vida entre focos y estrellas.
Da igual todo lo que digan porque se nos fue una leyenda, la voz de una generación que se influenció y se inspiró en su talento, en su manera de expresar ese Soul tan profundo y a la vez tan accesible.
Gracias Whitney, nosotros siempre te querremos.
jueves, 12 de enero de 2012
Cuando el bosque aún era viejo
Las voces que suenan en mi interior, no puedo evitarlas, me destruyen.
El tiempo quema más que las lágrimas pero ¿quién diablos puede parar ese dolor, si no es la pausa?.
El viento, las hojas de los arboles arriba, el corazón que se detiene. Espera, me dice y abro el pecho para verle.
Ahí sigue como siempre pero más callado que nunca, más encogido y apenado que aquellos días lejanos de Otoño cuando el bosque aún era viejo.
Y no es el tiempo ese culpable del olvido. No, ni mucho menos.
La culpa es de nosotros y del verbo, ese que conjugas con desprecio como si ardiera en tu boca.
No pido mucho pues quien pide debe algo y yo, lo siento, ya debí haberte dejado.
Quizá algún día aprenda a no ser el mismo.
Pero sigo siéndolo. Sigo siendo aquel que dejó en tu cuello marcas de silencio y algún que otro gemido.
Lo sé, eramos jóvenes, o ricos en deseos, no me importa como lo pronuncies.
Y mientras tanto la lluvia, el cielo ruge y sangra, golpeando en mis arrugas.
Espero pues es lo único que me queda a parte de las voces en mi interior, que no puedo evitarlas, que me destruyen.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Detroit lovers
- Oye nena, yo...ya sabes, llevo media hora ahí abajo esperándote y bueno, hace frió ahí afuera , llueve a ratos y mis botas están rotas ¿Sabes?. He pisado un charco y joder, tengo los jodidos calcetines mojados.
+ Oh, lo siento Danny, mi padre estaba un poco cabreado y no ha parado de gritarme durante casi 3 minutos. Me ha pillado quitándole un cigarrillo y el muy capullo me ha pegado Danny, me ha pegado.
- ¿En serio? Joder, a ti nadie te pega nena. ¿Quieres que vaya y le diga un par de cosas? Se va a enterar ese viejo capullo de lo que es respetar a mi chica.
+ Oh Danny, si todos los chicos fuesen como tú.
- Nena, nadie puede ser como yo.
+ ¿Has traído tu coche?
- Claro, está allí aparcado.
+ ¿Qué tal si me llevas hacia él, nos montamos, conduces hasta el mirador de Palmer Park y...me follas como solo tú sabes hacerlo?
- Coño nena, me encanta que seas tan cerda.
+ Capullo.
(Se montan en el coche y comienzan a dirigirse hacia Palmer Park)
- Oye nena, ¿habrás pillado condones, no?
+ Joder Danny, siempre estas igual. ¿En qué coño piensas? No, no he pillado condones, tu eres el jodido chico de la relación ¿No? Se supone que de eso te encargas tú.
- Coño zorra, no me digas cuales son mis obligaciones como hombre. Bastante tengo con meterte la polla y darte placer.
+ Eres...un...pedazo de hijo de puta. ¿Quién cojones te has creído para llamarme zorra?
- Lo siento nena, me he pasado, lo admito. He salido de trabajar muy tarde y...ya sabes yo...detesto mi trabajo, estoy hasta la polla de llevar Pizzas de un lado a otro ¿Sabes? No...no es divertido, es una puta mierda mi trabajo pero tengo que hacerlo, tengo que hacerlo si quieres llevar este estilo de vida. ¿Entiendes?
+ ¿Qué estilo de vida Danny? ¿Un puto coche es nuestro estilo de vida? Aun vivo con mi padre, Danny. Lo único que tenemos es este jodido coche para follar porque ni en mi casa ni en la tuya podemos. ¿Ese es el estilo de vida por el que trabajas?
- Nena coño, me costó bastante ahorrar para comprarme este jodido carro ¿Vale? Lo hice por ti ¿Y así me lo agradeces?
+ Mira, da igual Danny. Soy una chica, necesito algo más que un coche. De vez en cuando me gustaría que me llevases de viaje a alguna ciudad bonita o a alguna playa californiana, que me regalases flores, que me hablases sin decir la palabra "joder", o que me acariciases cuando lo hacemos.
- Pequeña...yo...lo siento, tienes razón, soy un mierda.
+ No Danny, no eres un mierda, simplemente que...
- No sigas nena, no sigas. Lo sé, he descuidado nuestra relación. Por cierto, ya hemos llegado, ¿quieres que...en fin...lo hagamos?
+ Vale, pero no quiero que me folles hoy, quiero que me hagas el amor.
- Mmmm... Creo que se a que te refieres nena. Tan solo déjame poner este Cassette de Los Dramatics y...ya está. No te arrepentirás.
+ Oh Danny, que bonita canción. ¿De donde la has sacado? Tu no sueles escuchar nada que no sea Rap.
- Nena, mi padre iba al mismo bar al que iba Isaac Hayes. Claro que, en aquellos tiempos aun vivíamos en Memphis.
+ ¡No jodas!
- Bueno, pensaba hacerte el amor, pero si quieres puedo joderte.
+ Capullo...No vas a cambiar nunca. Bésame anda, bésame.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Se llamaba Frank cuando lo conocí.
Frank nació un 20 de Octubre de 2003.
Como no podía ser de otra manera, el Jazz y el Soul se mezclaron en sus oídos estando aun en el vientre de su madre.
No hizo mucho ruido al nacer, era pequeño y moreno, de pelo negro por supuesto.
Creció y se hizo fuerte, incluso más fuerte que ella y eso le sirvió para sentirse seguro de si mismo.
Fueron momentos bonitos para Frank. Tumbado en su cama observaba a las estrellas y soñaba con poder volar algún día junto a Marte, Neptuno, Saturno, y todos esos planetas lejanos que tanto había estudiado en el colegio.
El pequeño Frank tenía secretos que se negaba a revelar rotundamente y una caja donde guardaba todas sus reliquias y trofeos ganados a base de esfuerzo y buen hacer.
Un día, su madre le hizo una canción que él siempre recordaría con afecto. La canción no tenia nombre pero él la llamaba "Canción de Octubre" porque su madre se la cantaba el día de su cumpleaños.
Frank también tenia un hermano, tres años menor que él.
Al poco tiempo de nacer, el hermano se convirtió en el centro de atención dejando a Frank en un segundo plano.
Es lógico, el pequeño siempre requiere más cariño y protección por parte de todos.
Frank lo comprendió rapidamente y se dedicó a ser un buen hijo a medida que crecía, ayudándole a su madre a cuidar al pequeño de la casa, limpiando las habitaciones de vez en cuando o poniendo la mesa a la hora de comer.
Frank se convirtió en un chico tímido y callado, absorbido por el carácter de su hermano más pequeño, el cual comenzaba a imponer sus normas en la casa.
Al mismo tiempo, la madre de Frank, agobiada y cansada quizá por el descontrol familiar donde su hijo pequeño comenzaba a hacer lo que quería con ella, se refugió en la bebida y en las drogas, siendo una sombra de la madre que una vez fue para el pequeño primogénito.
Una y mil veces le prometía a su pequeño Frank que se recuperaría y volvería a jugar con él como en tantas otras ocasiones habian hecho en el pasado.
Pero todo aquello solo eran palabras.
Palabras que callaron para siempre aquel 23 de Junio de 2011.
Fue entonces cuando todo el mundo, familiares y no familiares, miraron a Frank y se preguntaron quien sería el que debería cuidarlo y criarlo a partir de ahora.
No se dieron cuenta de que Frank ya llevaba años cuidándose solo, luchando por si mismo ante el olvido.
Quizá nunca dio problemas, por ello nadie lo tuvo nunca en cuenta. Pero Frank estaba vivo, muy vivo, y eso fue lo que acabó dándole fuerzas cuando todo terminó para su madre.
Esa madre se llamaba Amy.
Amy Winehouse.
P.D: Ni su hermano Back to Black ni su hermanastro Lioness: Hidden Treasures tuvieron la frescura ni la pureza que tuvo Frank, por ello vi necesario dedicarle este espacio al único disco de Amy que tuvo la valentia de criarse solo. Los otros dos ya tuvieron hermanos en los que fijarse.
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